Habla el Quijote (por Martín Cid)

Nueva entrega del capítulo 1 de la novela Los 7 Pecados de Eminescu.

-Supe que mentían -dije al fin mientras miraba mi ahora rostro enfermo reflejado en el espejo-. Me veo cansado, con los ojos idos y al borde de la muerte, ¿qué gran pecado cometí para terminar así mis días?

            -¡Lo tengo! -interrumpió Cervantes algo impertinente, algo callado, algo cansado.

            -¿Qué me ha pasado, Friedrich? -pregunté.

            -Pronto lo descubrirás, amigo mío, pero antes debes conocer lo que has perdido y recuperar la razón. De lo contrario, te hundirás sin remedio. Mira tu rostro de nuevo, Eminescu, mírate. Veo a un hombre maduro de unos cuarenta años o incluso más. Antes fue un hombre inteligente, antaño fue admirado y, por supuesto, también envidiado. Temprano llegó su éxito y su caída, temprano su rostro se ajó por una enfermedad nerviosa.

            -¡Será mi venganza contra ese Lope de Vega al que tanto admiran y al que tan poco me parezco! ¡Ratas!

            Cervantes escribía sin parar en la cárcel de barro.

            -¿Qué pensarías si alguien le dejase salir ahora? Mira al hombre sin brazo, lo perdió en una batalla. Se maneja bien y escribe con soltura mientras se deja guiar por su iniquidad: el más famoso novelista de todos los tiempos, nacido en Alcalá de Henares, muy cerca de la capital española. Fue un hombre envidioso hasta la saciedad que se refugió en la locura de su personaje para crear un espejo de las obras que aún estarían por venir. ¿Qué opinas, Cervantes, de los que te han imitado, de los que te han considerado el más grande?

            -¿Y a quién le importa lo que opinen? Lope se pudrirá en su tumba, Lope me envidiará también mientras los gusanos devoran su rostro entero, mientras los gusanos, ya llegando a su oreja inerte, le susurren la gran verdad: “has sido vencido, mediocre, has sido derrotado por un manco”.

            Cervantes sonreía y se consumía un poco más en cada página. Sus facciones se tornaron blanquecinas a la luz de una tenue vela que iluminaba los papiros. Escribía con pluma de animal a la antigua, ¿quizá de avestruz?

            -Son fieles, Mihai, fieles a su amo y a su pareja, fieles al cielo y a sus estaciones, fieles también a la patria que los vio nacer. Mira a tu escritor, mira tu sueño, ¿no sientes lástima por el mejor? Llegará a enfermar, pero sólo el anhelo le sacaría de la cárcel, a ese mismo presidio al que regresaría cada vez, cada vez que alguien abre alguno de sus libros.

            -Cada noche, amigos míos -dijo el Quijote convertido ya en autor-, regreso y me pongo a escribir. Cada vez que en eso que llamáis mundo alguien lee a mi Ingenioso Hidalgo, cada vez yo lo vuelvo a escribir para él… cada vez que alguien ve en mis palabras el sentimiento y se siente un poco más loco, un poco más cabal, un poco menos cuerdo, cada vez mi triunfo es mayor, cada vez mi triunfo se hace más eterno. No me detendré jamás, aunque esta mi eternidad esté garantizada. ¿Creen que me he vuelto loco? No, amigos míos, el loco es don Quijote y es él ahora en quien me he convertido. Te he visto mientras te miras en el espejo, poeta, te he visto intranquilo porque no te reconoces… pronto comprenderás la gran verdad y pronto volverás a encontrar tus palabras. ¿Te harán feliz? ¿Te convertirán en un hombre libre? ¡Claro que no! Te volverán un esclavo de tu propia obra y con ahínco trabajarás hasta la enfermedad y ésta te acompañará hasta el fin de tus días y… si tus versos son profundos, si tus palabras son sinceras… ¡Lo lograrás! Habrás vencido y en tu cárcel de barro también tú permanecerás, también tú vivirás por siempre.

Continuará mañana.

Martín Cid

**Martín Cid es autor de las novelas Ariza (ed. Alcalá), Un Siglo de Cenizas (ed. Akrón), Los 7 Pecados de Eminescu (e-book y por entregas) y del ensayo Propaganda, Mentiras y Montaje de Atracción (ed. Akrón, 2010). Fundador de la revista cultural Yareah (http://www.yareah.com ) y del periódico Las Libertades (http://www.laslibertades.es ). Colabora con diversos medios de comunicación.

Ver más en http://www.martincid.com

Una respuesta

  1. graciasss justo lo que buscaba!!!

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.